sábado, 20 de octubre de 2012

Los Niños Juegan.

Los Niños Juegan.
      Época hermosa, formadora de un futuro. Los niños juegan con lo que viene de su imaginación, construyen herramientas y con ellas juguetes y juegos.
Cuando se tiene a la naturaleza por escenario y a las estrellas por luminarias cualquier actividad infantil es una obra de arte lúdica.
A que jugábamos? a contar abejas sobre las flores en el corral, a la tiendita siendo el barro la manteca para vender, al teatro con los pollitos siendo los artistas entre telones de hojas de calabazas sembradas por mi padre. Con mi perro "Curioso"a encontrar ratones dentro de sus madrigueras, a los Indios y dispararle a mi hermana flechas de goma y claro; amarrarla a medio patio aun lloviendo para castigarla por haber invadido mi aldea.
A nadar con los patitos en un estanque que mi padre les construyó. A bañar a nuestra mascota Cerdo. Un cerdo que mi madre nos compró siendo un lechón pensando que moriría de diarrea y que llegó hasta adulto y que mas bien parecía perro que cerdo, bañado diariamente y desinfectado su espacio de cemento con "criolina".
A estar tirados sobre el césped encontrándole formas a las nubes y llegar a la noche riendo, pero riendo tanto, tan fuerte y al parecer sin motivo que mi mamá y papá nos pedían por favor que calláramos porque nuestras risas no los dejaban dormir.
Posteriormente dormir para seguir jugando en nuestros sueños.
 
Elías.


domingo, 7 de octubre de 2012

La Casa de Riveras.

La casa de Riveras.
Pasó un tiempo de la muerte de mi tío. Mi padre había comprado una casa en una colonia de nueva formación en las afueras de la ciudad. Mi abuela recibiría igual una casa en esa misma colonia como regalo del seguro de vida de mi tío. Ese seria el barrio y las casa que me verían crecer y tener vivencias en los siguientes aproximados 24 años.
La colonia se llama porque aun existe, Riveras del Zula.Llamada así en honor de un río cercano llamado río zula.
Las casas aun en construcción eran escenario de los juegos mios y de mi hermana, nos escondíamos dentro de las habitaciones aun solo de ladrillos, los campos donde se erigían eran escenarios de comidas y correrías para explorar los arboles, las plantas y animalillos que ahí habitaban, y como en todo lugar también había leyendas como aquella de que un sencillo albañil se hizo rico después de encontrar un tesoro bajo un árbol al escarbar la tierra para los cimientos.
Mi casa era de la grandes con jardín al frente y en la parte de atrás de la casa. En ellos mi madre plantaría con su propia mano ayudada por mi padre rosales, césped, arboles de adorno y frutales en los cuales en los siguientes años jugaríamos a trepar mi hermana y yo.
Recuerdo cuando yo tendría 4 años como jugábamos en el corral de esa casa, aun solo un terreno baldío con un pequeño triciclo rojo, yo me sentaba y mi hermana me empujaba entre quelites, dando tumbos al recorrer el lugar. Luego era mi turno y yo la paseaba con la mayor velocidad posible, obviamente era parte del juego las caídas y los raspones en las rodillas o codos. Si no pasa esto la diversión no era completa. he de decir que abusaba un poco de mi hermana pues hacia que ella me paseara a mi más que yo a ella.


 
En fin, era el inicio de una época hermosa de dos niños que amaban a su familia y eran amados por ella.

Foto tomada de Internet.